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Por qué no duran tus parejas

Publicado por: marta22

Por increíble que parezca, algunas chicas muy guapas, inteligentes y sexys son incapaces de mantener una pareja por un tiempo prolongado. Entre sus amigas existen cotilleos sobre qué estará pasando en su vida íntima. ¿Por casualidad, este es tu caso?

La envidia es la más traicionera de todas las artes femeninas. Si una mujer es atractiva, todas dirigen sus miradas hacia ella con una enorme dosis de rencor, de ahí que estén más pendientes de su vida: las parejas que liga, el tiempo que duran, la felicidad que muestra, y todo lo que sea capaz de motivar envidia malsana.

Enfócate en tu caso. Responde a estas preguntas con sinceridad:

1- ¿Deseas mucho tener una pareja estable?

2- ¿Cuándo tienes una relación, aunque te encariñes más, sientes que está un poco distante de ti?

3- ¿Te abandona tu pareja antes de los 6 meses de relación?

4- ¿Has notado que la relación sexual no es tan fuerte como  el primer día?

5- ¿Notas que tiene otra relación paralela a la tuya, que le satisface más?

6- ¿Ya no es cariñoso ni hace nada por atraerte a su lado?

7- ¿Tienen relaciones sexuales, solo dos veces a la semana?

8- ¿Te decía antes que eras guapa y presumía de ir a tu lado?

Si respondes afirmativamente a 6 preguntas o más, tienes un problema serio: no sabes cómo mantener a tu pareja. Ha llegado el momento de pensar en tu actitud porque la belleza sola no funciona en una relación. Sin dudas, el ser chica guapa y emprendedora actúa como un imán para los hombres, pero solo al principio.

Al paso del tiempo, el impacto inicial para desear una mujer se apaga si ésta no es capaz de ser:

-Atrevida

- Muy activa en la cama

- Liberal en el sexo y en su vida en general

- Carente de  sumisión amorosa, solo guiada por el deseo que pasarlo bien y disfrutar

Estos cuatro elementos son los que convierten a la chica en una mujer atractiva para los hombres por mucho tiempo. Toma nota y  sé juiciosa, es el truco de las que triunfan en relaciones de parejas.

 

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¿Qué caracteriza a los gays?

Publicado por: sexywoman

Según un estudio sobre la conducta sexual de los homosexuales, el gay tiene pasiones concretas por el sexo, por algunas partes de su cuerpo y aún en sus actuaciones.

Sus vibraciones eróticas se hacen más fuertes cuando se rodean de una serie de hechos y objetos, detalles muy peculiares en su vida, algo así como las chicas modernas con su ropa, sus adicciones a las tiendas y sus cosméticos.

En el gay, hay un aspecto que no pasa inadvertido y es su presencia física. Son muy cuidadosos en el vestir, en el peinado, en su limpieza, pues conocen a fondo que estar presentable siempre es un imán para los hombres que gustan de los chicos gays.

Otro detalle importante es el coche. Según su nivel económico, es preferible el coche nuevo, moderno, y sobre todo pequeño, aunque  con buen espacio trasero para ir de marcha y terminar la relación sexual sin problemas en el propio coche. El olor perfumado es clave para este espacio de su preferencia, y lo llevan muy limpio y brillante.

Entre sus preferencias para el tiempo libre están los buenos ratos en terrazas, los teatros, sobre todo una vida menos activa que los demás. Generalmente, el chico gay no va al gimnasio, ni es muy preocupado por tener unos bíceps tersos, aunque parece que ya esta parte está cambiando un poco.

Realmente, lo que más les preocupa de su cuerpo  es solo un punto, su punto más erógeno: el ano. Como la excitación sexual les llega por esta zona, sienten profundas palpitaciones anales cuando otro chico les gusta, además, que es la parte de su cuerpo a la que le hacen diariamente un ritual de limpieza.

En cuanto a conducta sexual, satisfacen a su pareja dejando penetrarse por el ano,  también realizando la felación, para lo que son muy hábiles,.

Tragar el semen es un  gusto muy habitual en los gays, la textura cremosa y el sabor salado del semen están entre sus preferencias, de ahí que el semen les resulte, además de agradable placer sexual, un placer apetitoso.

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¿Por qué somos infieles?

Publicado por: veronica

Jamás te arrepientas de ser infiel, pues si llegaste a tener otra relación es porque necesitabas con urgencia volver a empezar. Un cambio, un nuevo brío, una ilusión fogosa, todo esto es el adulterio, aunque aún algunos se molesten.

Si tu pareja te engaña, también deberías leer a continuación porque necesitas ayuda. Más que ayuda, tienes que convencerte de que la infidelidad no es un pecado, “pecado es soportar lo insoportable”, que dicho de otra manera, es una relación monógama sin pasiones ni desafíos.

Sin dudas, mantener por años una relación de pareja insípida nos cambia siempre y es para mal, nos conduce hacia el vacío. ¿Alguien lo duda? No, por supuesto que no, lo sabemos bien pero queremos mantener a toda costa la norma del matrimonio o la pareja estable modelo  a pesar de que sea un desastre sentimental.

Si mantenemos por un tiempo esa condición que nos flagela, por supuesto que un día llega el  deseo y caemos en la infidelidad, pero, ¡qué caída más guay, más salvaje, que gozón! Todo ese goce radica en lo que rescatamos, que no es más que el placer de la aventura, de lo prohibido, de lo nuevo, de la liberación y del sexo fresco.

Es cierto que en muchos casos hay riesgos, pero, ¿acaso rechazamos los desafíos? En el caso de infidelidades, hay un morbo picante escondido tras la relación sexual: ofrece fuerza. Que nadie lo dude, somos infieles porque estamos cansados de la misma pareja, de la misma persona en nuestra cama, del aburrimiento sobre lo archiconocido, de las reglas, de la falta de motivación, ¿acaso esto no es suficiente?

Cuando ya necesitas una aventura sexual  de ser infiel y no encuentras con quién, acude a las páginas de contacto para parejas, te asombrarás de la cantidad de personas que buscan una pareja virtual para llenarse  de esperanza y no finalizar una relación aburrida.

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Quiere sexo contigo, ¿cómo saberlo?

Publicado por: alehandro

Es muy fácil conocer cuando una chica quiere ir contigo a la cama. Sus palabras y la forma de mover su cuerpo la denuncian, además, ella no se corta, quiere que lo sepas.

Aunque parezca que siempre estás a la viva, no es así, a veces ni te enteras y es un error fatal, ¡ella irá por ahí diciendo que eres un flojo o que eres gay! Evita que te hunda el prestigio, fíjate bien si alguna amiga o conocida se comporta así frente a ti:

- Mantiene contacto visual contigo, muchas veces sonríe cada vez que le pillas mirándote, mueve sus pestañas más de lo normal, y se muestra nerviosilla.

- Mueve las manos y no sabe cómo ponerlas, se arregla el cabello, se arregla la ropa, cambia el bolso de mano, las une delante y las desune rápidamente.

- Si está parada, eleva los senos, entra la tripita con la respiración expirada, se balancea en los tacones, pone las manos en la cadera.

- Te adula moderadamente, siempre tiene elogios para ti y lo que haces, no acepta que nadie hable mal de ti, es tu defensora incondicional sin siquiera habértelo propuesto.

- Aparece ante ti cuando menos lo imaginas, si vas al gimnasio, allí está ella, en la cafetería, también está, es casi como una sombra porque te busca sin que apenas lo notes.

Si esta situación la ves ahora muy clara con alguna chica conocida, no lo dudes, está loquita por ti y por dormir contigo. En fin, que no será para dormir, sino para tener sexo, y te pregunto, ¿vais a desaprovechar esa buenísima oportunidad? Vamos hombre, que se está regalando en bandeja de plata y tú aún andas despistado.

La próxima vez que se acerque a ti, responde su sonrisa con la tuya, mántenle la mirada, ponla nerviosilla, invítala a salir, a cualquier parte, verás que gustosa accede de inmediato. Esa es tu oportunidad, prepara la cita y hazla gozar en la relación sexual, la chica quiere sexo contigo, disfruta tú también y si te gusta mucho repite el encuentro.

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Cómo sobrevivir a la ruptura de pareja

Publicado por: alehandro

Cuesta un poquito de trabajo, es cierto, pero de que se inicia de nuevo la vida luego de una ruptura, es una verdad muy alentadora. Aún hay más, muchas veces se vuelve a la vida con mejor perspectiva ante todo.

Todo reside en el esfuerzo que hagas para aprender a quererte tú, y no querer a esa persona que te abandonó, ¿entiendes lo que quiero decir? Vamos por partes.

Si tienes una pareja con la has vivido una relación especial para ti, una pareja que te ha dado todo eso que necesitabas para sentirte completa, no hay dudas de que eres una persona dependiente. Una pareja debe dar satisfacción, por supuesto, te da seguridad, con ella puedes tener sexo seguro sin tener que buscar a alguien cuando tienes deseo de descargar tus orgasmos, pero eso no equivale a que sea la mitad de ti.

Hasta que no te convenzas de esto, no podrás encarar la situación que tienes ahora frente a ti.

Para comenzar de nuevo la vida en solitario, mírate al espejo y acepta críticamente lo que ves, seas hombre o mujer:

¿Eres una persona guapa, te arreglas para verte sexy, elegante?

¿Te preocupa el cambio de vestuario, de peinado, te preocupa la limpieza de tu cuerpo?

¿Sabes disfrutar también en soledad, ya sea leyendo un libro, viendo una peli, caminando, practicando deportes, haciendo alguna actividad en tu hogar, y hasta bebiendo un café en un lugar público?

¿Tienes proyectos de vida para el futuro, donde estás solo tú, ya sea en un viaje, en un nuevo trabajo, en un hobby?

¿Eres una persona sociable que ha sabido mantener algunas amistades, aunque no sean íntimas, contra viento y marea?

Analiza bien cada una de estas preguntas, en ellas está exactamente lo que necesitas para comenzar luego de que tu pareja te haya dicho adiós. Si se va, es lógico que sufras un poquito, pero solo un poquito, porque delante de ti hay un mundo entero por vivir aún, un mundo que te espera para disfrutar en ese escenario.

Una vez que comprendas que la vida sigue adelante, evita enrollarte muy rápido con otra relación, necesitas sanear tu mente, otra cosa es el sexo. El sexo sí lo necesitarás, para tener esa relación ocasional que no te complique otra vez la vida, acude a las páginas de contacto y busca un hombre a tu gusto solo para sexo. Por el momento, es todo lo que necesitas sobre todo, para no dejar de ser tú misma sin necesidad de apoyo moral de nadie más.