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Chicas famosas y liberales

Entre las características más reconocidas de las celebrities jóvenes se ha unido un cóctel explosivo de fama, hormonas y una forma más atrevida de ver la vida. Uno de los principales ejemplos de esta new gen es Miley Cirus, que dejó sus vestiditos en azul celeste y tonos blancos para optar por un nuevo look más adulto, agresivo y sexual. ¿Pero es una estrategia de marketing más o la chica del Wrecking Ball está ahora siendo ella misma realmente?

Por la edad y las opiniones que hemos podido escuchar de la cantante no nos extrañaría, aunque parece un poco excesivamente forzada, ¿o no? Y es que otras chicas que recorrieron ese camino antes que ella (Britney Spears, Christina Aguilera o Demi Lovato, por ejemplo) no parecen haber tenido que pasearse desnudas y recordarnos diez veces seguidas lo que estaban haciendo.

Si nos alejamos un poco de la música, podemos comprobar que muchas otras famosas también parecen no tener pelos en la lengua en lo que se refiere a hablar sobre sexo; Kim Kardashian confesó a los medios hace solo unos meses que su postura sexual favorita era el perrito y que, en esa posición, no había nada demasiado grande. Parecería que la Kardashian tiene poco más que dar que hablar si quiere mantenerse en las revistas, pero otras actrices de fama mundial como Gwyneth Paltrow, Jane Fonda o Zoe Saldana (Avatar) le han seguido el juego sin complicaciones, ¡que conste!

¿Es el sexo, pues, un nuevo tema del que hablar sin tabús o una moda para crear polémica y generar opiniones en Internet y en los medios de comunicación? Muy probablemente, acoja las dos vertientes, ya que nadie en su sano juicio diría que Paris Hilton o Lindsay Lohan no abusan de sus virales en discotecas de moda y redes para conseguir una mayor visibilidad.

Quizá es que, al igual que le ocurrió a Madonna desde mediados de los ochenta, hoy toca reinventarse día a día, y lo que ayer era noticia, hoy solo es un leve rumor del que poco más que cuatro se acuerdan.

Y eso es algo que ni todos ni todas llevan tan bien como deberían, sino que se lo pregunten a la mayoría de celebrities que anhelan otro minuto de gloria. ¿Pero acaso todo eso debería ser suficiente para pensar que hay temas que deberían quedar vetados entre las opiniones de las famosas? ¡En absoluto! ¡Que hablen de sexo y de lo que quieran! ¿O no?

Miley-Cyrus

 

El dolor de huevos y por qué todos los hombres me entenderán

Hace unos días estaba con una chica que conocí en Fuego de Vida, una de las páginas de contactos eróticos que más suelo visitar. Habíamos quedado para tomar unas copas y conocernos un poco mejor, pero rápidamente la cosa se calentó. Nos escabullimos al baño del bar y empezamos a besarnos y acariciarnos, y estuvimos varios minutos enrollándonos sin pensar demasiado.

Al poco tiempo, empezaron a aporrear la puerta. ¡Ocupado!, dije, pero siguieron golpeándola, y cuando abrí para ver quién era el pesado, nos encontramos al barman y a tres o cuatro tíos esperando para mear. La chica se cortó rápidamente, y nos largamos del bar; le dije si quería seguir en su casa o en la mía, pero prefirió dejarlo para mañana (se había agobiado en el bar); sin discutir, la acompañé a un taxi y, como imaginaréis, me fui para mi casa.

A los pocos minutos, llevaba encima un dolor de huevos que no os podéis imaginar, y recordar lo que estaba haciendo poco antes en el baño no ayudaba. Cuando llegué a casa, no pude (ni quise) evitarlo y lo primero que hice fue masturbarme como hacía días que no lo hacía. Al cabo de un rato, se me había pasado y la verdad es que el alivio era doble.

Mientras leía un par de mensajes que la chavala me había enviado hacía unos minutos, se me ocurrió mirar exactamente de dónde viene el dolor de huevos (aunque ya me podía hacer una idea por esta y otras experiencias más de juventud). Parece ser que cuando estamos excitados, el sistema nervioso simpático envía sangre hacia los genitales para incrementar el flujo en testículos y próstata, lo que se consigue es que se contraigan, y entre más flujo del que sale para mantener la erección. El problema, como es lógico, sucede cuando no alcanzamos el clímax y la sangre no tiene oxigenación suficiente, por lo que la presión sanguínea en la zona hace que esto empiece a molestar.

Habitualmente, se ha creído que era por el exceso de semen, lo que no es del todo cierto, aunque sí por su acumulación en los huevos sin alcanzar el orgasmo, para entendernos. El término menos técnico que encontré fue “pelotas moradas” (blue balls) y cuando mi cita dijo de quedar al día siguiente, le dije que sí, pero la invité a casa a cenar, que una vez por semana era suficiente dolor de huevos para mí.

¿Tú también has practicado alguna vez el petting?

Como seguro sabes, todas las prácticas sexuales que no incluyan la penetración ni el sexo oral se conocen hoy día como petting. Esta práctica deja mucho a la imaginación, pudiendo complementarse con besos, caricias, masajes, roces o masturbación de nuestra pareja.

En el petting se incluye todo tipo de contacto físico que incrementa nuestra excitación sexual y, por ello, muy a menudo se considera como el paso previo hacia algo más: los famosos preliminares. Sin embargo, muchos sexólogos y practicantes no están de acuerdo, ya que consideran que es una práctica placentera por sí misma que no tiene por qué llevar hacia nada más.

Algunos de los beneficios del petting son:

  • Es fantástico para buscar placer sin agobios, experimentando, liberándose, sin tensiones…
  • Nos permite utilizar todo nuestro cuerpo y descubrir que, más allá de la zona genital, contamos con muchísimas otras zonas erógenas, como los pechos, el cuello o las orejas.
  • Por regla general, el sexo oral no está incluido en el petting, pero sí la masturbación, por lo que podemos explorar entre besos y caricias por todo el cuerpo y terminar con un orgasmo como no nos habríamos imaginado.
  • Como ya hemos dicho, resulta muy placentero sin tener la obligación de llegar a nada más, pero también puede ser la forma perfecta de iniciar una noche de sexo inolvidable, ¿no crees?

Olvídate de aquello de que solo se puede llegar al placer a través de la penetración y abre tu mente hacia una nueva forma de placer. Casi la mitad de la población masculina y siete de cada diez chicas afirman que el petting es, muy a menudo, suficientemente gratificante sin necesidad de relaciones sexuales completas.

Del mismo modo, ¿te has planteado la importancia que siempre le damos al orgasmo, verdad? El petting es una forma de llegar hasta él sin presiones; de una forma más natural y un modo mucho más más sano de ver el sexo, lo que, a veces, no solo sorprende a algunas personas, sino que además nos ofrece nuevas formas de disfrutar de nuestra sexualidad.

Por último, no olvides que al no haber penetración ni contacto, el petting es una forma totalmente segura de practicar sexo con nuestras parejas sexuales y una buena forma a través de la que iniciarse en su sexualidad para las parejas más jóvenes que todavía no quieren dar el siguiente paso en su relación.

¿Y tú? ¿Ya has probado el petting con tu chico o tu chica?

¿Por qué gusta tanto la lencería femenina?

Hoy vengo a hablaros de un tema al que, desde que lo descubrí, me he aficionado, y no me parecería extraño que vosotros también lo hayáis probado con buenísimos resultados. Se trata de la lencería femenina, algo que siempre me ha excitado muchísimo en mis parejas y que incluso me he atrevido a regalar a mi chica o a alguna de mis amantes cuando me ha apetecido.

En mi experiencia, la lencería ha sido siempre un complemento perfecto para acelerar la pasión o calentar el ambiente en la habitación, y he conseguido encenderme mucho a la vez que la chica con la que compartía las sábanas se sentía guapa, sexy y quería agradecérmelo durante horas.

El primer complemento que me vuelve loco son los bodys orientados a la lencería íntima, sobre todo aquellos que juegan con las transparencias y permiten cubrir y ver a la vez: los hay de muchos colores, aunque los negros y los rojos son los más conocidos.

En la misma medida, he sorprendido a varias chicas con una pequeña bolsa con un babydoll, esos camisones con transparencias que pueden estar abiertos por el centro; ella nos enseñará sus curvas, su ombligo, sus piernas… y nosotros no tardaremos en perdernos a través de estas.

Los bra sets son otra opción de lencería muy íntima que suelen acompañarse de bra, tanga y panties con o sin liguero; aquí las posibilidades son enormes y nos permitirán jugar con estampados florales, rojos y negros, transparencias e incluso distintos tejidos. Sobre esto no hay nada escrito, y también hay conjuntos con faldas o encajes que, por lo menos a mí, me excitan muchísimo de la chica con la que estoy.

Quizá lo que más me atrae de la lencería es compartir ese momento de intimidad, ver cómo mi chica se viste con aquello que yo he escogido para ella, o ella ha escogido para mí, disfrutar juntos… La lencería comestible, pues, es otra opción que he probado y recomiendo al menos una vez en la vida por lo divertido que es combinar sabores y placer.

Y creo que tampoco deberíamos olvidar otras opciones más concretas que nos hacen sentir especiales, como las medias, los camisones de encaje y los corsés, y si apetece incluso poner las cosas un poquito más serias con disfraces que nos permitan vivir una fantasía especial o lencería especial para bondage.

¿Por qué nos gustará tanto, decías? Quizá la lencería es perfecta para jugar, descubrir y disfrutar, ¿de verdad alguien necesita más razones?