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Glosario del Sexo

Cosas que deberías saber del sexo, y espero que te suenen. Lo mejor del sexo es compartir la experiencia con tus colegas. De nada sirve llevarte a la cama a la rubia buenorra de la discoteca si no puedes contarselo a tus amigos. Aquí te explico los términos sexuales que he ido conociendo

Y esto es justo lo que os propongo, invitaros a que conozcáis mi mundo y algunas prácticas sexuales que considero interesantes. Iré actualizando este post de palabras en este particular mi “Diccionario del Sexo”.

Demisexualidad: una orientación sexual difícil de detectar

Hoy vengo a hablaros de un término que está muy de moda pero que pocos entienden lo que realmente significa: la demisexualidad. Yo lo conozco desde hace años, pues en una ocasión conocí a una mujer que me ponía como una moto a la que nunca conseguí ligarme. Lo normal habría sido pensar que tenía pareja, que yo no le gustaba o que era muy estrecha de miras. Sin embargo tiempo después me enteré de que era demisexual, por lo que yo había enfocado mi estrategia de ligoteo de una manera totalmente equivocada.

¿Y qué significa el término demisexualidad o ser demisexual? Significa que las personas con esta orientación sexual no se sienten atraídas sexualmente por nadie con quien no compartan una relación emocional buena y estrecha. Y no, no significa que sean “mojigatos” o estrechos de miras, pues no es que sientan atracción sexual y la ignoren, simplemente no pueden sentir dicha atracción. Técnicamente se define como una asexualidad temporal: estas personas son asexuales hasta que empiezan una buena relación con alguien y, a posteriori, descubren que les atrae.

Me parece muy importante que todos conozcamos bien este interesante término, pues muchas veces se tienen ideas equivocadas de la gente y es fácil que esta orientación sexual pase inadvertida o se confunda. Así, por un lado podemos tener la tranquilidad de que las personas demisexuales no responden a nuestro interés porque no tienen la capacidad de sentirlo. Y, por otro lado, si queremos ligarnos a una persona demisexual debemos crear una proximidad y conexión emocional antes que nada.

En definitiva, si conocéis a una chica que os dice que es demisexual, no os esforcéis por llevárosla al huerto en una noche porque no lo vais a conseguir. O bien os buscáis a otra o bien os planteáis si os interesa emprender una estrategia de ligoteo a largo plazo que empiece por amistad y termine en una relación seria. Ninguna opción se puede descartar de buenas a primeras, pues en cada momento de la vida nos interesará una cosa diferente.

¿Te gusta el squirting? ¡Conócelo a fondo!

Si conoces el squirting seguramente es porque eres aficionado al porno y te gusta investigar los temas sexuales de actualidad. La palabra squirting viene de squirt, que es como se denomina en inglés a la eyaculación femenina. Esto no es algo que puedan hacer todas las mujeres, pero sí muchas, y estas están de enhorabuena porque gracias al porno hoy en día el squirting es mucho más visible, aceptado e, incluso, deseado.

De hecho, el squirting es, desde hace unos años, algo muy deseado dentro del porno y también fuera de él. Mucho se ha hablado sobre esta práctica, se ha especulado si era real o se utilizaban trucos como orina o líquido introducido previamente en la vagina; y lo cierto es que, aunque sí hay muchas chicas que intentan simularlo, también existen muchas otras que, efectivamente, eyaculan masivamente creando el famoso squirting.

Cómo se produce el squirting

Si te gusta el tema del squirting, te gustará saber cómo se produce y por qué algunas mujeres pueden hacerlo y otras no. Tal y como estudió el doctor Emmanuele Jannini, el squirting depende de las glándulas de Skene, encargadas de expulsar el líquido eyaculatorio femenino producido en el punto G o próstata femenina. En algunas mujeres estas glándulas son más grandes y en otras más pequeñas y, de manera simplificada, podemos decir que cuánto más grandes sean las glándulas de Skene en una mujer, más posibilidades hay de que eyacule masivamente hacia fuera como ocurre en el squirting. Al contrario, las glándulas de menor tamaño hacen que el fluido se vaya hacia la vagina en lugar de hacia el exterior.

Como ves, todo tiene una explicación biológica que nos sirve para entender nuestro cuerpo y el sexo mucho más. La popularización de esta práctica ha servido para ofrecer comprensión social a muchas mujeres que sufrían estas grandes eyaculaciones con vergüenza o a escondidas. Ahora la pregunta que nos queda por hacernos es: ¿pueden todas las mujeres eyacular de esta manera? Como hemos visto, la respuesta es que no, sin embargo es posible que muchas de ellas sí puedan y no lo hayan descubierto todavía. La manera de hacerlo es practicar posturas que estimulen el orgasmo vaginal, es decir, el punto G, e ir probando y practicando hasta descubrir si son capaces de ello o no.

Squirting

 

Sea como sea, está claro que los vídeos de squirting nos encantan y que a todos nos gustaría encontrarnos alguna vez en la vida con una chica capaz de hacerlo, ¿estáis de acuerdo conmigo? 😉

¿Por qué nos gustan tanto las tetas grandes?

La solución a esta pregunta, que para muchos es un misterio, viene dada en realidad por muchas respuestas diferentes. Lo único que tenemos claro es que nos gustan y mucho. No todos preferimos las tetas grandes, algunos se sienten más atraídos por las medianas, pero lo que pocos tienen como fetiche son los pechos planos. Sin duda una mujer puede ser muy atractiva con tetas realmente pequeñas, pero si le preguntas a un hombre casi siempre te responderá que más carne es mejor. ¿Por qué?

Para descubrir el motivo por el que a los hombres nos gustan tanto las tetas grandes hay que mirar, antes que nada, en nuestra biología. Al final, todo tiene una explicación evolutiva: unos pechos más grandes son sinónimo de mayor fertilidad y, queramos tener hijos o no, inconscientemente nuestros instintos nos harán preferir a una pareja que continúe con seguridad nuestro legado. De igual manera, unas caderas más anchas las interpretamos también como mayor fertilidad y por ello es habitual que muchos hombres las prefieran así.

Lo curioso llega en este punto, sin embargo: muchos más hombres prefieren tetas grandes y no caderas anchas. Entonces, no debe ser solo una cuestión de biología, ¿no os parece? Evidentemente la sociedad y la moda van marcando cánones que nos influyen queramos o no. Recuerdo perfectamente que en los 90 el atractivo femenino venía dado por una delgadez que ahora mismo se consideraría preocupante. Pero yendo mucho más atrás, se sabe que en la gran mayoría de sociedades antiguas la belleza femenina se medía por unos pechos y unas caderas grandes y voluptuosas. No son pocos los cuadros y esculturas que tienen representaciones de mujeres que hoy en día consideraríamos demasiado voluminosas.

Pero, incluso teniendo en cuenta la moda, las tetas grandes es algo que desde siempre nos ha gustado a los hombres. Puede que en los años 90 se llevaran los cuerpos escuálidos y planos como tablas de planchar, pero ahí estaba Pamela Anderson con unas tetas cada día más grandes que nos volvían locos a todos. ¿O no es así? La única respuesta que me queda para justificar nuestro gusto por los pechos voluminosos es su papel en el juego sexual.

Es decir, las mujeres utilizan escotes provocativos que nos dejan ver la parte justa de los pechos para desear verlos enteros, convirtiéndolo en algo prohibido que, evidentemente, queremos conseguir. Luego, ya en la cama con nuestro ligue, les proporcionamos placer acariciando la carne blanda y suave de sus tetas, lo cual nos lleva a relacionarlas con el sexo y el placer. ¿Será este el motivo real por el que tanto nos atraen estos atributos femeninos?

La andropausia o menopausia masculina: síntomas y cómo combatirla

Si las chicas tienen la menopausia acechando más allá de los cincuenta, lo cierto es que los hombres tampoco pueden descuidarse en exceso. Y es que la realidad es que la andropausia, vinculada a la reducción paulatina de testosterona (1-2% anual), afecta de formas muy diversas a la vida sexual y cotidiana de casi la mitad de los hombres del mundo.

La llamada menopausia masculina —también conocida como hipogonadismo— va mucho más allá de perder parte de la potencia sexual y, por norma, afecta a siete niveles que es básico tener en cuenta para combatirlos adecuadamente e, incluso, acudir al médico para una valoración exhaustiva.

Estos son:

#1 Las erecciones son “menos firmes” (se reduce la potencia sexual)

#2 La disminución de la testosterona afecta directamente al deseo sexual o libido

#3 El tamaño de los testículos se reduce, así como la cantidad de semen que producimos y la intensidad con la que eyaculamos

#4 Vinculado a todo ello, puede aparecer insomnio, falta de apetito y cansancio físico o mental

#5 Los episodios de ansiedad, depresión o nerviosismo son habituales Para evitar al máximo estos achaques, que también debemos asumir que son parcialmente irreversibles, es recomendable acudir al médico a realizarse estudios anuales sobre antígeno prostático y no olvidarse de controlar, periódicamente, las enfermedades que padecemos, si es el caso.

Asimismo, lo más importante es evitar excesos (obesidad, alcohol, tabaco…), mantener una dieta saludable (las carencias de calcio y los ácidos grasos omega 3 están muy vinculadas a los problemas de andropausia), beber suficiente agua y ejercitarse todos los días. Sumado a todo ello, en la actualidad muchos hombres han encontrado fuentes fiables para reestablecer los niveles de testosterona (aunque no igualarlos a los de ellos mismos con veinte o treinta años menos, claro) a través de la acupuntura y la medicina homeopática, dos alternativas que, llegado el caso, pueden ser muy interesantes para combatir los síntomas que hemos citado al inicio del artículo.

Por último, resaltamos que se trata de un cambio entre hombres que cada persona vive de una forma y que, ante todo, no deberíamos obcecarnos con los síntomas, sino más bien con las alternativas que, hoy día, tenemos a nuestra disposición; en esta línea, y sumado a todo lo anterior, existen inyecciones de testosterona bajo tratamiento que permiten regular los niveles con solo cuatro dosis al año. Así que menos llevarse las manos a la cabeza y más disfrutar, ¿o no?