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Señales que indican que ella está interesada

Una de las cosas que más nos cuesta a los hombres es detectar correctamente las señales que lanzan las mujeres. No podemos evitar ver aquello que nos gustaría que fuera real, por eso tantos hombres no tienen éxito en muchas ocasiones a la hora de ligar. Sin duda siempre es preferible lanzarse y ser rechazado antes que no hacerlo por miedo y perder una buena oportunidad. Sin embargo, si sabes descifrar las señales que indican que una mujer está interesada en ti, te resultará mucho más sencillo decidir si vale la pena ir a por ella o mejor esperar a conocer a otra que te lance señales más positivas.

Señales que indican que ella está interesada en ti:

1. La sonrisa: cuando a una mujer le atrae un hombre, no puede evitar mostrarle su sonrisa más sincera. Claro está, debes diferenciar cuándo está siendo educada o saludando con una sonrisa y cuándo te mira desde lejos y se le escapa una sonrisa sexy al ver que la miras tú también. Prueba a lanzarle sonrisas y analiza si te las corresponde y si parece hacerlo por educación o puede haber un interés sexual real.

2. Contacto visual: de igual manera que no podrá evitar que se le escapen sonrisas, si le gustas te mirará mucho más de lo normal. Mírala tú también, sin miedo, pero sin parecer un acosador tampoco. Si te das cuenta de que la pillas muchas veces mirándote y tanto si aparta la vista rápidamente como si te sostiene la mirada, es muy posible que esté interesada en ti.

3. Su lenguaje corporal: el lenguaje corporal nos delata a unos y a otros. No hay manera de esconderlo, sin embargo también es algo difícil de detectar si no se estudia un poco sobre el tema. Veamos algunas señales físicas que indican que ella tiene interés en ti: sus pies, sus brazos y su cabeza apuntan hacia ti, se sienta en el borde de la silla para estar más cerca de ti, tiene los brazos abiertos (no cruzados ni con las manos en los bolsillos), cuando estáis cerca su cuerpo se inclina hacia ti o se toca el pelo.

4. Su mirada mientras habláis: si te mira directamente a los ojos durante una conversación y aparta la mirada solo lo justo y necesario, realmente está interesada en ti y en lo que estáis hablando. Pero si además va alternando su mirada entre tus ojos y tu boca, sin duda su interés por ti es sexual: se siente atraída.

5. Ríe desproporcionadamente con tus chistes: puede que seas un humorista nato, pero también sabrás reconocer si ella se ríe mucho más que los demás con tus chistes y bromas. Si es así, puede que sea de risa fácil, pero junto a otras señales significará que le gustas y quiere hacerte sentir importante para que a ti también te guste ella. ¡No desaproveches la oportunidad y conquístala con tus mejores armas de seductor!

¿Quién es más infiel: hombres o mujeres?

Últimamente ya hemos ido intuyendo algo que las estadísticas nos confirman: los hombres ya no superan a las mujeres en infidelidades. Así, a día de hoy podemos afirmar que es tan infiel una mujer como lo es un hombre, las cifras están equilibradas en un empate bastante ajustado. ¿Sorprendido? Entenderlo es tan sencillo como abrir los ojos, salir a la calle y ver que la liberación sexual femenina las ha llevado a disfrutar de la vida y de sus cuerpos tanto o más que nosotros. Y ya era hora.

Partiendo de los datos que muestran las estadísticas, yo me atrevería a ir todavía más lejos y afirmar que una mujer es más infiel que un hombre. ¿Por qué? Porque ellas practican la infidelidad de maneras mucho más creativas y siendo mucho más discretas. Una mujer puede desear profundamente a un compañero de trabajo y tal vez algún día ese deseo llegue a consumarse. Sin embargo nadie a su alrededor sabrá jamás nada sobre una cosa ni sobre la otra. Si fuera al revés, toda la oficina y todo el grupo de amigos sabría que a un hombre le “pone burro” una compañera de trabajo, dinamitándose de paso cualquier opción de tener algo con ella. Es así, somos chulos y poco discretos, no nos lo podemos evitar.

Por eso precisamente creo que si el 50% de las mujeres ha admitido ser infiel (bajo anonimato, claro está), todavía serán muchas más las que lo serán y no lo confesarán ni en estas circunstancias. Por el contrario, me parece más que posible que alguno de los hombres que componen el 50% de aquellos que dicen ser infieles lo haya dicho por alardear y ni siquiera haya logrado hacerlo realidad todavía.

Y esta realidad, amigos míos, es la que las lleva a ellas a conseguir a cualquier hombre y a nosotros a tener que trabajar duro para ligarnos a una mujer. Tenemos mucho que aprender y yo, la verdad, ya lo tengo bastante dominado: discreción, seducción y más discreción. Hacer las cosas con clase siempre trae premio, y si no que se lo digan a todas esas mujeres que están disfrutando aventuras extramatrimoniales y sus maridos ni siquiera lo sospechan. Hacer las cosas bien es fácil y lleva más rápidamente al éxito, ellas lo saben bien. Empezar por utilizar páginas especializadas en encuentros casuales y aventuras sexuales y no las redes sociales es un primer paso.

Detectar la infidelidad femenina

A ver, amigos, seamos honestos: a todos nos han sido infieles al menos una vez en la vida. Lo sepas o no, eso es así. La infidelidad femenina es un hecho, la diferencia es que ellas saben ser mucho más discretas y es realmente difícil pillarlas. Yo, personalmente, cuando he sufrido una infidelidad femenina no me he enfadado demasiado ni me ha creado ningún trauma. Es algo que yo también he hecho y que comprendo. Porque si se llega a la infidelidad, tanto femenina como masculina, es porque algo falla en la relación e intentar retener a esa persona es un error.

Pero entiendo que para muchos hombres vivir una infidelidad femenina de sus parejas puede ser algo realmente grave que les deje tocados. Por eso, voy a intentar daros algunas claves que suelen detectar bastante bien la infidelidad femenina, tanto infidelidad emocional o infidelidad amorosa como sexual. Como os digo, las mujeres destacan por su discreción y buena mano para esconder lo que les interesa, por lo que habrá que estar atento a detalles muy sutiles.

Se arregla más de lo normal en días poco habituales

Es decir, si un sábado se maquilla mucho y se pone su mejor vestido para salir, seguramente es algo normal y que ha hecho siempre. Por supuesto deberás tener claro que el plan que te cuenta es real, porque si no podrías tener la infidelidad femenina delante de tus narices. Pero me refiero a un miércoles que se maquille más de lo normal o, incluso, que llegue muy arreglada por la tarde después de trabajar o del gimnasio. ¿Cómo puede tener el maquillaje intacto después de todo el día? Si es algo que no solía ocurrir antes, sospecha.

Se pone nerviosa si coges su móvil o su ordenador

Seguramente habrá borrado cualquier prueba de una posible infidelidad virtual y te resultaría realmente difícil encontrar algo que le incrimine. Sin embargo, la inseguridad que provoca tener algo que esconder puede llevarle a ponerse nerviosa, asustarse o cambiar radicalmente la expresión de su cara si te ve coger alguno de sus dispositivos. No te recomiendo que te metas a escondidas a hurgarle su información, simplemente juega con su móvil entre tus manos cuando tengas ocasión y observa su reacción.

Está mucho más cariñosa o mucho más huidiza

Lo más habitual en las mujeres es que intenten compensarte por su sentimiento de culpa por la infidelidad femenina que están llevado a cabo siendo mucho más cariñosas. Se sienten eufóricas por estar disfrutando de una aventura, pero también mal por engañarte, de manera que terminan queriendo practicar mucho sexo contigo, salir a cenar o hacer más cosas juntos de lo habitual.

Pero en algunos casos puede darse la situación contraria, en caso de que la infidelidad sea emocional o amorosa, es posible que ella solo esté esperando que la cosa se enfríe y se termine, de manera que no pondrá ningún esfuerzo de su parte por estar bien contigo. En definitiva, cualquier cambio significativo en su actitud puede ser una pista.

¿Por qué nos gustan tanto las tetas grandes?

La solución a esta pregunta, que para muchos es un misterio, viene dada en realidad por muchas respuestas diferentes. Lo único que tenemos claro es que nos gustan y mucho. No todos preferimos las tetas grandes, algunos se sienten más atraídos por las medianas, pero lo que pocos tienen como fetiche son los pechos planos. Sin duda una mujer puede ser muy atractiva con tetas realmente pequeñas, pero si le preguntas a un hombre casi siempre te responderá que más carne es mejor. ¿Por qué?

Para descubrir el motivo por el que a los hombres nos gustan tanto las tetas grandes hay que mirar, antes que nada, en nuestra biología. Al final, todo tiene una explicación evolutiva: unos pechos más grandes son sinónimo de mayor fertilidad y, queramos tener hijos o no, inconscientemente nuestros instintos nos harán preferir a una pareja que continúe con seguridad nuestro legado. De igual manera, unas caderas más anchas las interpretamos también como mayor fertilidad y por ello es habitual que muchos hombres las prefieran así.

Lo curioso llega en este punto, sin embargo: muchos más hombres prefieren tetas grandes y no caderas anchas. Entonces, no debe ser solo una cuestión de biología, ¿no os parece? Evidentemente la sociedad y la moda van marcando cánones que nos influyen queramos o no. Recuerdo perfectamente que en los 90 el atractivo femenino venía dado por una delgadez que ahora mismo se consideraría preocupante. Pero yendo mucho más atrás, se sabe que en la gran mayoría de sociedades antiguas la belleza femenina se medía por unos pechos y unas caderas grandes y voluptuosas. No son pocos los cuadros y esculturas que tienen representaciones de mujeres que hoy en día consideraríamos demasiado voluminosas.

Pero, incluso teniendo en cuenta la moda, las tetas grandes es algo que desde siempre nos ha gustado a los hombres. Puede que en los años 90 se llevaran los cuerpos escuálidos y planos como tablas de planchar, pero ahí estaba Pamela Anderson con unas tetas cada día más grandes que nos volvían locos a todos. ¿O no es así? La única respuesta que me queda para justificar nuestro gusto por los pechos voluminosos es su papel en el juego sexual.

Es decir, las mujeres utilizan escotes provocativos que nos dejan ver la parte justa de los pechos para desear verlos enteros, convirtiéndolo en algo prohibido que, evidentemente, queremos conseguir. Luego, ya en la cama con nuestro ligue, les proporcionamos placer acariciando la carne blanda y suave de sus tetas, lo cual nos lleva a relacionarlas con el sexo y el placer. ¿Será este el motivo real por el que tanto nos atraen estos atributos femeninos?