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El sexo libre, desenfrenado y placentero es sin duda el mejor sexo que podemos encontrar. Tienes que tener la mente abierta y empezar a disfrutar y experimentar con aquello que ni siquiera sabías que existía.

Los 10 beneficios del sexo según la ciencia

Sí, ya lo sé, no hace falta que la ciencia nos diga lo maravilloso que es el sexo para que nos encante y lo practiquemos tanto como podemos. Pero es que además de lo bien que nos hace sentir, existe una larga lista de beneficios del sexo regular para nuestra salud. Conocer estos datos no solo nos hace reafirmarnos en nuestra afición a follar siempre que tengamos ocasión, sino que nos puede servir para convencer a alguna chica que no lo tenga claro: el sexo cuanto antes y cuanto más, mejor, ¿o acaso no queréis conseguir todos estos beneficios del sexo que avala la ciencia?

1. El sexo mejora tu estado de ánimo. Durante la práctica sexual el cuerpo libera neuroquímicos que nos hacen sentir esas agradables sensaciones. Por eso, tras una buena sesión de sexo nos sentiremos, en general, más activos y animados.

2. El sexo te rejuvenece. Todo este tiempo hemos tenido delante la fuente de la eterna juventud y, además, era divertidísima. Y es que estudios demuestran que el sexo practicado con mucha frecuencia hace a las personas sentirse y lucir más jóvenes.

3. El sexo mejora tu sistema inmunológico. Si quieres que tu salud sea mejor en general y estar protegido frente a agresiones víricas, no dudes que el sexo puede ayudarte. Esto ocurre porque aumenta los niveles de la hormona DHEA en nuestra sangre y ésta ayuda a mantenernos sanos,

4. El sexo mejora tu estado físico. Si no te gusta practicar deporte, no te preocupes, dale fuerte al sexo y eso será suficiente. Porque 30 minutos de sexo diario ayudan a quemar calorías y cuantas más posturas complicadas pruebes, más te ejercitarás y quemarás.

5. El sexo aumenta tu autoestima. Esta es bastante obvia porque, ¿quién no se ha sentido como el tío más sexy del mundo tras una buena noche de sexo? La ciencia demuestra que las personas que practican más sexo tienen mejor autoestima, así que ya sabéis.

6. El sexo te ayuda a reducir el dolor. Practicar sexo nos hace liberar endorfinas, las cuales actúan como un opioide natural y consiguen reducir los dolores musculares y cervicales, así como el dolor sexual en el caso de las mujeres.

7. El sexo reduce tu estrés. Los resultados de los estudios lo dejan claro, las personas que practican más sexo tienen menores niveles de estrés. Así que no lo dudes: tras un duro día en la oficina, no hay nada mejor que una dosis de juegos en la cama.

8. El sexo mejora tu salud cardiovascular. Un estudio publicado afirma que tener sexo una o dos veces por semana reduce a la mitad el riesgo de sufrir un ataque cardíaco, ¿no es genial? En general, cuanto más sexo mejor salud cardiovascular, así que más vale prevenir que curar.

9. El sexo mejora tu piel. Practicar sexo vigoroso consigue que el organismo bombee altos niveles de oxígeno dentro de nuestro cuerpo, aumentando así el flujo sanguíneo y los nutrientes que llegan a la piel. Otra manera de mantenerse joven con el sexo.

10. El sexo te ayuda a dormir mejor. Y no solo porque tras una buena sesión de sexo nos sintamos cansados por el esfuerzo físico, sino que además la mayor producción de melatonina nos ayuda a conseguir un sueño profundo y reparador.

¿Le darías el sex pass a tu pareja?

Para aquellos que no lo conozcan, la expresión inglesa sex pass se utiliza para definir el permiso que un miembro de una pareja puede conceder al otro para tener relaciones sexuales con terceros. Podríamos traducirlo como carta blanca sexual, es decir, que se concede libertad de acción aun a sabiendas de que habrá sexo, que en este caso no se consideraría infidelidad. La pareja puede hablar de estas relaciones o dejarlas fuera de sus conversaciones, pero la cuestión principal es que existen y están consensuadas.

El sex pass es algo más común de lo que muchos podrán imaginar, de hecho se ve una clara tendencia en la red en la que las parejas abiertas, las relaciones de poliamor y la libertad en la pareja en general aumenta. Por eso, hoy en día no es tan descabellado plantearse la posibilidad de pedir o conceder un sex pass dentro de la pareja. Tal vez a uno de los dos ha dejado de interesarle el sexo, o tal vez uno o ambos deseáis desesperadamente revivir el arte del cortejo y de una primera relación sexual con una persona. Si existe la confianza suficiente y a ambas partes les parece bien, ¿dónde está el problema?

A mí es una idea que me parece revolucionaria y muy buena, aunque está claro que no podrá funcionar para cualquier pareja, ni mucho menos. Que haya mucho amor, confianza, seguridad y comunicación dentro de la pareja será vital para su supervivencia. Los celos no pueden tener nada que hacer dentro de esta relación y se debe dar una circunstancia concreta que permita que se disfrute el sexo sin ninguna implicación más fuera de la pareja, sin que esto afecte lo más mínimo a ninguno de los dos.

¿Es esto posible? Aparentemente sí, pues así lo demuestran miles de parejas que lo llevan a cabo actualmente. Tan solo es necesario buscar un poco en la red para encontrar entrevistas y testimonios de parejas que han probado el sex pass y han salido beneficiados con la idea. Aún así, hay que entender que solo personas con la mente muy abierta podrán aceptar este concepto que se aleja tanto de la monogamia más tradicional. Por eso me gustaría saber qué opináis sobre el tema y si seríais capaces de darle un sex pass a vuestra pareja… ¡Contadme en los comentarios! 😉

Abstinencia sexual: efectos adversos

Desde luego a nadie le gusta pasar por épocas de abstinencia sexual, porque evidentemente tener sexo regularmente es mejor que no tenerlo. Pero es que, además, existen multitud de efectos adversos que la abstinencia sexual genera en nuestro cuerpo y nuestras vidas. Lejos de ser algo beneficioso, como hay personas que suelen creer, la abstinencia sexual genera muchos males y yo la desaconsejo totalmente. Veamos algunos ejemplos:

1. Poco sexo lleva a menos sexo: así es, en épocas de abstinencia sexual nos apetece menos tener sexo y la cosa solo puede ir a peor. De igual manera que cuanto más se practica más apetece, a la inversa también ocurre. Por eso cuando se entra en una época de sequía, parece que vaya a alargarse sin fin… ¡No caigas en ella!

2. Inseguridad y baja autoestima: evidentemente si estamos en época de abstinencia sexual en contra de nuestra voluntad, nuestra seguridad y autoestima pueden verse seriamente resentidas. Sientes que nadie te desea y entras en un bucle de tristeza realmente dañino. ¡Practica mucho sexo para sentirte bien contigo mismo!

3. Sin sexo crece el estrés: practicar regularmente sexo es un seguro anti-estrés que, como mínimo, lo mantendrá a un nivel más bajo que si practicamos abstinencia sexual. Además, estudios apuntan a que la penetración lleva a un mejor equilibrio mental y físico, ¡todo ventajas!

4. Riesgo de disfunción eréctil: amigos, esto no es broma y es un riesgo que realmente asusta. La abstinencia sexual puede llevar a los hombres a sufrir disfunción eréctil, mientras que mantener una vida sexual activa hace mantener la potencia incluso en edades avanzadas. Yo, sin duda, no me voy a arriesgar a perderla en ningún caso.

5. Defensas más bajas: el sistema inmunitario también se ve afectado por la abstinencia sexual, debido a una menor concentración de inmunoglobulina, un anticuerpo que nos defiende de los resfriados y la gripe. Así, si practicas poco sexo serás más propenso a resfriarte y ponerte enfermo. Y, ¿quién quiere eso?

Por si el sexo no fuera bastante bueno por sí solo, aquí tienes unos cuantos motivos de peso para asegurarte de practicarlo regularmente. 😉

¿A tu novia no le gusta el sexo oral?

Seguramente a muchos os parecerá increíble, pero todavía existen muchas personas que no disfrutan del sexo oral. La realidad es que en su mayor parte son mujeres, a las que no solo no les gusta hacerle sexo oral a su pareja sino tampoco recibirlo. ¿Cómo es esto posible? Naturalmente tiene una gran parte de culpa no haberlo probado lo suficiente o haber vivido alguna mala experiencia, pero también complejos y miedos, cosa que en La Vie en Rose no creo que pasen.

Entonces, ¿qué puedes hacer si a tu novia no le gusta el sexo oral? Voy a darte algunos consejos que suelen funcionar bastante bien y que te ayudarán a mejorar no solo vuestra vida sexual sino también la comunicación en pareja.

1. Aumenta su autoestima y seguridad en el sexo. Para que tu novia se sienta bien consigo misma y te tenga cada día más aprecio no solo debes decirle de vez en cuando lo guapa que es o lo mucho que te gusta, sino que también debes hacerlo en la cama. Decirle siempre que puedas lo bonito que es su cuerpo, lo mucho que te gusta su vagina y lo mucho que disfrutas junto a ella le hará ganar autoestima y seguridad en el sexo.

2. Practicad sexo en la ducha o la bañera. Si su problema es que ve los genitales como algo sucio, puede ayudarte a solucionarlo trasladar la acción al lugar de la limpieza por excelencia. Otra alternativa es coger la costumbre de ducharos antes de tener sexo para que lo empiece a relacionar con buenos olores y limpieza.

3. Hablad de sexo y de genitales. Si tu novia siente pudor a la hora de hablar de temas sexuales, deberás empezar poco a poco con comentarios suaves. El objetivo es normalizar el tema y llegar a hablar de datos que tal vez ella no conozca como que hay genitales de todos los colores, tamaños y formas. También que el olor genital es algo totalmente normal y que, si se tiene higiene, el sexo oral no es algo desagradable y es practicado a diario por millones de parejas.

4. Poda un poco el bosque. Tal vez su problema con el sexo oral venga dado por el vello del pubis, en cuyo caso la solución es tan simple como recortar o depilar los pelos de esta zona. Si sale a tema, déjale claro que ella puede hacer lo que prefiera con su vello genital y que te va a gustar de todas las maneras. Está bien que se depile si le va a ayudar a ganar confianza y a darle una oportunidad al sexo oral, pero procura que no se lo tome como una crítica o una imposición.

5. Empieza por hacérselo tú. Dependerá del caso, pero tal vez le suponga más problema hacerlo ella que que se lo hagan. Si es así, empieza por introducir poco a poco el cunnilingus en vuestros juegos sexuales. Asegúrate de que esté relajada y muy excitada antes de hacérselo y adquiere una buena técnica para conseguir que lo disfrute al máximo. Una vez vea normal recibir sexo oral y descubra lo placentero que es, será mucho más fácil que se atreva a empezar a hacerlo ella.